viernes, 27 de marzo de 2026 - Edición Nº3466
Cronos Noticias » En Foco » 27 mar 2026 11:43

Dardos a compañero

Intendente bonaerense le puso los puntos a un exaliado tras la feroz interna peronista

El jefe comunal defendió su triunfo en el PJ local, justificó la ruptura en el Concejo Deliberante moronense y lanzó una frase filosa sobre la pelea con el sabbatellismo.


  • Intendente bonaerense le puso los puntos a un exaliado tras la feroz interna peronista

La interna peronista de Morón quedó picante y dejó de ser sólo una pelea partidaria para impactar de lleno en la gestión local. El intendente Lucas Ghi salió a defender su triunfo frente al sabbatellismo y buscó mostrar que la disputa con Martín Sabbatella quedó saldada en las urnas, aunque en los hechos la fractura sigue escalando.

El punto de quiebre más reciente fue la ruptura del bloque oficialista en el Concejo Deliberante, una jugada que formalizó una convivencia que, según el propio intendente, ya estaba rota desde hacía tiempo. En el entorno de Ghi sostienen que la separación no hizo más que poner en blanco sobre negro una crisis política que venía condicionando el funcionamiento legislativo del oficialismo local.

La pelea tiene una raíz más profunda y se enlaza con el reordenamiento del peronismo bonaerense. Ghi se alineó con Axel Kicillof y el Movimiento Derecho al Futuro, mientras Sabbatella quedó referenciado en el sector más cercano al cristinismo. Esa división provincial terminó de romper un vínculo político que durante años había sostenido la identidad del oficialismo moronense.

La elección interna del PJ local terminó de cristalizar esa ruptura. El sector del intendente se quedó con la conducción partidaria con una ventaja amplia, aunque el sabbatellismo logró retener la minoría y conservar peso dentro de la estructura del partido. En Morón, nadie da por cerrada la pelea y todos miran de reojo el armado hacia 2027.

La tensión ya tiene consecuencias institucionales concretas. Con el oficialismo dividido en el Concejo, Ghi quedó obligado a administrar un escenario mucho más frágil para avanzar con ordenanzas y sostener la gobernabilidad política en el distrito. La discusión interna, así, dejó de ser una cuestión de nombres y pasó a condicionar el día a día del municipio.

En paralelo, el intendente intenta reposicionarse como una de las terminales del kicillofismo en el oeste del Conurbano. Su victoria en la interna del PJ fue leída en La Plata como una señal de fortaleza dentro del tablero bonaerense, especialmente porque Morón fue uno de los distritos donde la pelea entre las distintas tribus peronistas se dio sin filtros.

Pero el conflicto con Sabbatella no se agota en la pelea de poder. También reabre una discusión sobre la herencia política en un municipio donde ambos compartieron durante años una misma construcción. Ghi llegó a la intendencia bajo el ala del exjefe comunal, pero ahora busca consolidar un liderazgo propio y despegarse definitivamente de ese origen.

En ese marco, también empezó a asomar la discusión por la sucesión. Como Ghi no podrá ir por una nueva reelección, ya comenzaron a sonar nombres para la carrera local de 2027, y uno de los que circula con fuerza es el de su hermano José María. Aunque en público bajan el tono, en Morón la pelea por el futuro ya arrancó.

Así, la frase del intendente sobre quienes “pedían en el PJ lo que los votos no les dieron” no fue sólo una chicana interna: fue también una forma de marcar territorio. En Morón, la disputa entre Ghi y Sabbatella dejó de ser un cortocircuito pasajero y ya se convirtió en una batalla abierta por el control político del distrito.

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