En el marco de la construcción de una eventual candidatura a presidente para 2027, el gobernador bonaerense, Axel Kicillof viene trazando, desde 2025, un plan que incluye actividades y acercamientos en distintos puntos del país. Se esperaba que una gira federal comience a concretarse a inicios de 2026, aunque durante los primeros meses del año el mandatario decidió pausarla e inició una etapa de reformulación de su proyecto, con distintos ejes.
Que el gobernador y líder del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el espacio con el que busca cimentar las bases de su propuesta para 2027, tiene en la mira una eventual candidatura presidencial no es ningún secreto. Dirigentes del peronismo anticipan su candidatura desde el año pasado.

De hecho, el intendente de La Plata se encargó de dejar efectivo su apoyo ayer, durante una actividad que contó con la presencia de Kicillof. "Quiero replicar que yo apoyo en forma incondicional, como siempre, como uno de los fundadores de Movimiento Derecho al Futuro (MDF), la candidatura presidencial de Axel", afirmó el jefe comunal ante los medios periodísticos.
La gira federal que no fue
Según había trascendido en algunos medios, Kicillof planeaba iniciar el 2026 con recorridas políticas por el Interior del país, visitando a distintos gobernadores y dirigentes. Sin embargo, baches en el camino como la interna del peronismo hicieron que el mandatario y su círculo modifiquen la hoja de ruta y la mejoren.
Según pudo saber CRONOS de fuentes de Gobernación, la idea del mandatario no es ir a las provincias “a sacarse fotos con dirigentes”, sino que ahora el plan es armar territorialmente “desde abajo”.
La gira federal no se postergó, sino que Kicillof y su equipo busca algo con más “sustancia” y que tenga “contenido territorial real”.

Sobre este punto, una cuestión a tener en cuenta es que el borrador de bitácora camino a 2027 de Kicillof no está predefinido y es que hay ciertas “condiciones” a tener en cuenta previo a jugársela de lleno a una candidatura a presidente.
Este medio pudo saber, que Kicillof no “se va a tirar de cabeza a una pileta vacía”, por hechos como la interna del peronismo, que apunta a ser un impedimento a las aspiraciones presidenciales de cualquier candidato.
Una de las evidencias de cómo los resquemores internos pueden jugar en contra es la mala experiencia del gobierno del expresidente Alberto Fernández, una gestión que fue deteriorándose de entrada a poco por los choques puertas adentro.
Expandirse para ¿triunfar? y gobernabilidad como requisito
Kicillof y su mesa chica saben que, pensando en una contienda electoral, solo con el peronismo no alcanza. Bajo esta premisa, la estrategia es ampliar, buscar a otros espacios, dirigentes y gobernadores, más allá de su color político y aglutinarlos en una misma propuesta, con Kicillof como punta de lanza.

Por otro lado, según pudo saber CRONOS, Kicillof busca tener garantías previo a aventurarse a una candidatura presidencial, ya que más allá del contacto con gobernadores y dirigentes con el fin de consolidar una coalición más allá del peronismo, el objetivo primario está en formular un plan de gobierno claro y así asegurarse gobernabilidad.
La idea de Kicillof no es solo armar un frente electoral que sea alternativa a Javier Milei y ganar la elección, sino ir más allá y generar una estructura sólida.
La interna peronista, el gran obstáculo
Según pudo saber CRONOS, en varios despachos de la Gobernación bonaerense manifiestan que el vínculo entre el kicillofismo y La Cámpora y el cristinismo duro es muy compleja y es difícil la idea de acercar posiciones con el fin de subsanar la relación.

Aunque lo cierto es que Kicillof no cierra la puerta a nadie a una eventual coalición, siempre y cuando se cumplan las bases y condiciones para una eventual candidatura presidencial.